¿El cliente ideal?

Directora Comercial de Smile Pill
Sin darme cuenta, toda mi vida he estado dando servicio. Atendiendo a clientes, desde el negocio familiar en diferentes etapas de mi vida y durante mi vida profesional.
Todos estos años me han servido para poder definir mi figura del cliente ideal.
Pero, ¿quién es el cliente ideal? Para mí, no es el que más paga ni tampoco el que a todo te dice que sí.
He aprendido que el cliente que más valor genera es el cliente que enseña, que desarrolla a su proveedor quien a su vez se convierte en su socio comercial. Este cliente está dispuesto a invertir tiempo, atención y dinero en aquel socio que le proveerá un servicio o producto, porque tiene muy claro que las relaciones a largo plazo le traerán beneficios tanto en la calidad del entregable como en negociaciones rentables.
¿Cómo detectar al cliente ideal?
Un buen cliente es el que:
- Te trata con respeto en todo momento (Los horarios de cita, conoce tu nombre o lo pregunta, te saluda cordialmente a ti o a tu equipo), con gestos tan básicos como ofrecer una disculpa si llega tarde puedes darte cuenta de cómo puede ser la relación en un futuro.
- Cuando realizas una presentación frente a él, te escucha. Sobre todo cuando presentas solicitudes hechas por él a las que se les dedicó tiempo y esfuerzo.
- Te da retroalimentación continua, lo que les permite tener un diálogo que enriquecerá el entregable, ya que ambos con su experiencia pueden aportar ideas innovadoras o que ayuden a alcanzar el objetivo.
- Es justo en el momento de negociar. No demerita el trabajo de nadie y entiende el valor de las cosas.
¿Se puede convertir un mal cliente en buen cliente?
En la mayoría de los casos, se puede. Pero también he aprendido que hay que saber cómo:
- Primero, tú como proveedor (socio comercial), tienes que
valorar tú producto, servicio y experiencia, el que siempre seas amable
y busques dar un buen servicio, no justifica que aceptes cualquier solicitud o
forma de trato, por eso tenemos que aprender a decir NO.
- Hay muchas formas de decir No.
- Si cada vez que dices “no”, lo dices de la mano de una solución, una alternativa, un camino factible o la forma en la que sí se pueden hacer las cosas el cliente te lo va a agradecer y tú no te desgastarás ni a ti ni a tu equipo de trabajo.
- Opina. No tengas miedo a dialogar o a expresar tus ideas basadas en experiencia pasadas, a ser escuchado, los clientes valoran que se les cuestione, que se les diga que existen otros caminos y eso lo haga explorar todas las opciones disponibles.
- Da siempre un poco más de ti. Como por ejemplo una recomendación post venta, planes de acción, draft de estrategia futuras, etc… Te convertirás en ese socio indispensable para un área del negocio.
- No subestimes nunca a tu cliente. Respeta su experiencia, un cliente puede percibir cuando demeritas su trabajo.
- Se honesto en tu actuar y durante toda la relación. Los clientes saben si quieres mentirle, y la deshonestidad en una relación nunca terminará bien.
Si tú eres honesto contigo y te sientes 100% satisfecho de tu nivel de servicio y trabajo, te aseguro que tu cliente te verá con los ojos de un verdadero socio, la relación será fácil y productiva, y sin darte cuenta, ese cliente que no te ofreció ni un vaso de agua en la primera cita, en poco tiempo te estará contando sus planes personales o profesionales como a un amigo más, y estás asegurando negocio por mucho tiempo.
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